No me juzgues por no dar el pecho…

…quiero a mi hijo tanto como tú.

Hoy vuelvo a la carga con el blog y lo hago con un tema muy especial que ya viví con Álvaro y que ahora he vuelto a revivir con Inés. Un tema con el que muchas os sentiréis identificadas y que otras muchas criticareis, hoy no me importa, esta vez estoy preparada.

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La lactancia materna es lo mejor para el bebé, hasta ahí todos estamos de acuerdo, pero este tema ha llegado a un punto un tanto hiriente que a veces puede hacer daño a muchas mamás…la gente se acerca a ti, mira a tu bebé y antes de que pasen dos minutos te está preguntando si le das pecho o biberón, habría que contestar muchas veces un “no es de tu incumbencia” (por no decir a ti que te importa que queda un poco peor), pero cedemos y damos todas las explicaciones del mundo. En ese momento esa persona te juzga según una escala que últimamente está muy arraigada en esta sociedad:

  1. Si respondes que das el pecho y que además es lactancia exclusiva te conceden el título de madre excelente
  2. Si das lactancia mixta lo estás haciendo regular (cuando os aseguro que esto conlleva doble trabajo, pues además de dedicar todo el tiempo del mundo al pecho tienes que estar pendiente de los biberones)
  3. Y si das biberón está claro, eres una madre pésima

Así, sin más, sin saber si cuidas a tu bebé, si lo mimas, si lo besas, si lo abrazas; sin saber el motivo por el cual no estás dando lactancia materna exclusiva a tu bebé. Hay veces que es decisión propia de la madre, pero hay otras ocasiones en las que son las circunstancias las que deciden por ti. ¿Se preocupa esa persona que te juzga de saber si has tenido algún problema que te impida dar el pecho? ¿sabe acaso lo que te has esforzado en conseguir que la lactancia saliera adelante para finalmente tener que desistir? no, simplemente escuchan la palabra biberón y además de juzgarte por ello, si has tenido problemas para dar el pecho te hacen sentir como una auténtica mierda.

¿Por qué se juzga si una madre da pecho o biberón y no se juzga si unos meses más adelante le da siempre potitos preparados en vez de ofrecerle frutas naturales, por ejemplo?

Con Álvaro salí del hospital con lactancia mixta: fue un Cir, nació con 2460 gramos y un hambre atroz y además a mí no me subía la leche. Finalmente me subió estando ya en casa pero en casi todas las tomas tenía que complementarle porque producía muy poca cantidad hasta que a los dos o tres meses decidí dejarlo porque ya no tenía leche y por mucho que me lo pusiera (por eso de que cuando más te lo pones más produces) yo seguía sin tener. Creía que lo había intentado por todos los medios, pero aún así cuando lo comentaba con alguien los “no te lo pondrías bien” o “no lo harías de la forma adecuada” me hicieron pensar que había sido culpa mía, “yo lo he hecho mal”, “todo el mundo sabe pero yo no he sabido hacerlo” o “no valgo para ello”, pensamientos que sin duda te hacen sentirme más que mal por no haber sido capaz de poder aportar a tu hijo aquello que es mejor para él, momentos duros en los que “ayuda” un montón que además te juzguen cada vez que te vean dar un biberón a tu hijo… Lo pasé mal con la lactancia, tanto por dolores como por no tener suficiente y decidí que si tenía otro hijo no lo volvería a intentar.

Pero…llegó el embarazo de Inés y con ella dentro de mí decidí que sí, que esta vez podría salir bien y que ella se merecía que le hiciera ese regalo, así que sin dudarlo estaba decidida a una lactancia materna exclusiva. Inés nació también pequeña (2640 gramos), con el mismo hambre atroz que su hermano, y a mí en el hospital tampoco me subió la leche, la historia se repetía…pero una vez en casa la leche por fin subió. No tenía mucha pero sí era más que con Álvaro; aunque poco a poco la producción fue disminuyendo de nuevo (y os aseguro que de 24 horas del día Inés pasaba en el pecho por lo menos 20, y que succionaba genial y con mucha fuerza), pero llegó un momento en el que ella necesitaba más y yo cada vez tenía menos. Las tomas se convertían en hora y media o dos horas al pecho para terminar llorando como una loca y tener que darle biberón. Mi hija pasaba hambre, al igual que Álvaro, así que al final, hace unos días decidí dejar de intentarlo y comenzar sólo con leche artificial. Esta vez he hecho todo de forma diferente, me informé, me asesoré, pero mi cuerpo ha respondido del mismo modo las dos veces. A lo mejor es que yo por un motivo que desconozco produzco menos leche, a lo mejor no es culpa de hacerlo mal, pues han sido dos actuaciones distintas con un mismo final. La gente que me pueda juzgar no sabe la historia que hay detrás, no sabe que es un quiero y no puedo, y no sabe que muchas otras madres se encuentran ante la misma situación por mil motivos diferentes, y que sus juicos pueden hacerles daño.

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Me gustaría haber podido dar lactancia materna exclusiva a mis dos hijos pero no ha sido así, no estoy dispuesta a que pasen hambre, y a verlos pasarlo mal por algo que por más que intente no tiene solución. Ambos han estado mucho más felices desde el momento en el que les he dado el biberón porque mi leche no era suficiente para ellos, y yo, a pesar de pasar unos días malos en el momento en el que he visto que no podía ser, estoy feliz de verlos bien, estoy tranquila de haberlo intentado y ya no me culpo por haberlo hecho mal. Esta vez no me importa lo que digan pues lo único que me importa es el bienestar y la salud de mi hija.

Tengo una amiga, por ejemplo, que lo intentó con su primera hija y que al final terminó pasando por quirófano por culpa de una mastitis que se agravó, y lo primero que hizo hace unos meses al enterarse de que estaba embarazada de nuevo fue preguntar si podría dar el pecho; evidentemente le dijeron que no, ¿que culpa tiene ella de no poder hacerlo?. No podrá amamantarle, igual que yo no puedo hacerlo con Inés ni pude con Álvaro, pero eso no significa que no vaya a quererle, a mimarle, y a achucharle o a criarle con todo el apego del mundo.

Somos muchas las personas que por un motivo u otro terminamos dando el biberón sí, pero no por ello somos peores madres, no por ello lo hacemos peor y sobretodo no por ello queremos menos a nuestros hijos.

 

Hasta siempre 2016

Hasta siempre 2016, gracias por ser un año inolvidable. Al 2015 le dije adiós con muchas ganas porque había sido un año duro y difícil, incluso 2014 lo acabé ya frustrada por mi “no embarazo”, pero a 2016 no puedo decirle adiós porque ha sido un año muy especial, con el embarazo y el nacimiento de nuestra hija Inés y será un año que sin duda vamos a recordar siempre.

Todos los años me gusta recopilar los 12 post que más han significado para mí, uno por mes, y este me encantaría hacerlo también, sería un buen modo de hacer balance pero me es imposible, no me queda tiempo y no quiero terminar el año sin mi post de despedida así que esta vez lo haré diferente.

Mis deseos

Espero de todo corazón que 2017 os traiga todo lo que deseáis y cumpla todos vuestros sueños. No dejéis nunca de luchar por lo que queréis, si lo hacéis con fuerza y con ganas lo terminareis consiguiendo, estoy segura de ello 🙂

Mis propósitos

Para este año sólo pido momentos, no quiero nada más, sólo momentos, minutos y segundos para poder ser feliz y disfrutar de los míos, y salud para mí y todos los de alrededor, eso es lo único que necesitamos para poder disfrutar los unos de los otros.

Mi idea

Todos los años en casa preparamos una cajita de deseos, la cual abrimos el 31 de diciembre, en ella metemos tres deseos que pedimos para el nuevo año; de momento lo hacemos sólo mi marido y yo, pero con los años querré hacerlo también con mis hijos. Este año puedo decir que las tres cosas que pedí se han cumplido. Es algo bonito que podéis hacer en familia, y curioso de leer un año más tarde.

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Con esto me despido de 2016 deseando que el 2017 (aunque suene cursi) nos llene a todos de grandes momentos y de mucha felicidad.

Aprovecho además para tomarme un descanso bloguero, pues ahora como os digo no me queda tiempo de casi nada, así que cojo prestadas unas mini vacaciones pero os prometo que antes de finalizar enero estaré de vuelta, y además lo haré con un sorteo muy chulo que a todas las mujeres (mamis o no) que leéis el blog os va a encantar.

Me despido con un abrazo enorme y mis mejores deseos para todos vosotros. Gracias por estar ahí siempre.

¡¡Feliz Año Nuevo!! art_-5-besos

 

Solidarios en Navidad

Es importante inculcar valores a los niños desde pequeños, y el mejor modo de hacerlo es dando ejemplo, somos su espejo, ellos hacen lo que nos ven hacer a nosotros y esa es la mejor forma de educarlos, pues no sirve de nada decirles una cosa y luego actuar de un modo totalmente diferente. Es importante ser solidarios todos los días del año, y no sólo con los más necesitados, la solidaridad también se demuestra empatizando con el que tenemos al lado, ayudando a alguien que nos necesita en la calle, cediendo nuestro asiento en el transporte público…

Parece que este sentimiento sólo se despierta en Navidad pero la gente nos necesita todo el año. Nosotros cada cierto tiempo hacemos limpieza de ropa y juguetes en casa (mínimo un par de veces al año), y la donamos a personas que no tienen recursos. A Álvaro le implicamos en la donación de sus juguetes, y le explicamos que hay niños que no tienen tanta suerte como él. Le cuesta deshacerse de ellos, y todavía no entiende realmente la suerte que tiene; ahora por ejemplo, no llega a valorar todos los regalos que recibe, sólo quiere más y más y no se conforma con nada (como les pasa a la mayoría de los niños en estas fechas), aunque estoy segura de que poco a poco nuestro mensaje irá calando en él y aprenderá a valorar todo lo que tiene.

Guardatodo Trasteros y Mini Almacenes

Hay muchas formas de ayudar en estas fechas, como por ejemplo campañas de recogida de alimentos o de juguetes. En mi ciudad, Zaragoza, ahora mismo hay una de recogida de juguetes a cargo de la empresa Guardatodo, la cual colabora con iniciativas como “La noche más mágica” de Aragón Radio, y “Que no te falte de nada” . Si queréis colaborar podéis hacerles llegar juguetes en buen estado o nuevos, envueltos o sin envolver, a su sede central situada en la calle Benjamin Franklin, 34 en horario de 9 a 13 y de 16 a 18 de lunes a viernes. aquíEstos juguetes serán repartidos la noche de Reyes.

Os cuento además que Guardatodo colabora con mi sección de tutoriales “10 minutos con María” y que han sido los encargados de diseñar la imagen de cabecera (y ahora me están preparando un video muy chulo con el que la sección todavía va a quedar más bonita). Una de sus trabajadoras, Jesana, es una artista en diseño, y como habréis visto en el video, ha quedado más que chulo.

Trasteros Zaragoza Centro Guardatodo

Guardatodo lleva más de 10 años en Zaragoza y tienen un proyecto muy interesante. Se trata de lugares en los que bien sea personas particulares o empresas pueden guardar las cosas que ya no les caben en casa de un modo limpio, ordenado, accesible, y con gran seguridad (además a precio asequible). Si estáis en Zaragoza y os falta espacio en casa os recomiendo que miréis su web aquí. Tienen trasteros en Benjamin Franklin, María Moliner y en la calle Cánovas.

Y para finalizar quería dejaros un pequeño reto para este próximo año: hacer un par de “limpiezas” en casa al año (una ahora en enero y otra en verano, por ejemplo), implicar a los niños en ellas en cuanto a sus cosas se refiere, y donar lo que no vayamos a utilizar a aquellos que más lo necesitan. Podemos ir a entregarlo con los niños y convertirlo en un pequeño ritual familiar. Así iremos consiguiendo que se conviertan en personas solidarias, responsables, y sobretodo empáticas, y también que aprendan a valorar un poquito más todo lo que tienen.

 

¡¡Feliz Navidad!!

24 de Diciembre, un año más, aquí estamos de nuevo, ya ha llegado oficialmente la Navidad y en casa este año la celebramos con una ilusión enorme; pues la llegada de Inés ha sido sin duda el mejor regalo de este año. No voy a hacer balance del mismo, eso lo dejo para la semana que viene, pero sin duda vamos a vivir una Navidad más que especial.

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Espero que vosotros también podáis hacerlo y que disfrutéis de estos días en compañía de vuestros familiares y amigos. Aprovechar de cada segundo, disfrutar de las sonrisas de vuestros hijos, de la compañía de aquellos a los que apenas veis el resto del año. Lo importante no son los regalos, son los momentos y seguro que estos días nos regalan muchos y muy especiales.

Esta semana he descubierto un video precioso que nos recuerda que estamos aquí de paso y que cuando nos vayamos lo que nos llevaremos serán las experiencias vividas, y quiero compartirlo con vosotros porque sin duda merece la pena verlo.

Espero que paséis una noche y unos días mágicos y especiales: FELIZ NAVIDAD

12 regalos sin pilas para esta Navidad

Aunque parezca mentira se está acabando el año, y con él llega la tan esperada Navidad. Seguro que la mayoría de vosotros ya habréis encargado los regalos de los peques a Papá Noel y los Reyes Magos, pero por si necesitáis más ideas, aquí os dejo algunas que seguro os van a interesar. Se trata de regalos sin pilas, sin luces, sin sonidos “artificiales”, cosas con las que poder sorprender a los niños sin regalar juguetes y que además van a favorecer su desarrollo y a fomentar que trabajen y disfruten con eso tan importante a lo que llamamos imaginación.

1 .CUENTOS PERSONALIZADOS MUMABLUE: Álvaro ha recibido varios regalitos con la llegada de Inés por parte de algunos familiares y amigos, y cuando mis padres me preguntaron qué podían regalarle no dudé en pedirles esto. Se trata de un cuento en el que el propio niño es el protagonista; podemos crearlo semejante a él y ponerle su nombre. Además nos ofrecen la posibilidad de poner una dedicatoria y una foto del peque al final del cuento. Me parece un recuerdo muy original y bonito que les encantará y podrán guardar durante toda su vida.

2  .PUERTA DEL RATONCITO PEREZ: Una puerta pequeñita que poder poner en la habitación de los niños para que pueda entrar por ella el famoso Ratoncito Pérez. Viene además acompañada por un libro. Es bonita y muy original.

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3  .PINTURAS PARA LA BAÑERA: ¿A qué niño no le gusta jugar en el agua? a todos o casi todos les encanta, por eso la bañera es un momento genial en el que poder estimular su desarrollo y trabajar habilidades como la escritura. Las pinturas para la bañera se borran fácilmente con agua y a los niños les encanta poder decorarla a su gusto; es como pintar en la pared pero en un lugar en el que luego podemos borrar sin problemas.

4  .BOMBAS DE BAÑO DE COLORES: Como os decía antes la bañera es un lugar genial para jugar con los niños, para ayudarles en su desarrollo y estimular por ejemplo sus sentidos. En casa hemos descubierto hace poco estas bombas de baño y Álvaro disfruta muchísimo con ellas. Hacen magia pues tiñen el agua de colores y convierten el baño en un momento todavía más que especial si cabe.

5  .OCA, PARCHÍS O JUEGOS DE MESA: Hace dos años los Reyes Magos dejaron en casa una oca de Peppa Pig, y desde entonces no hemos parado de usarla. Los juegos de mesa son un recurso perfecto para regalar a los niños sobretodo porque precisan de compañía para poder jugar con ellos y son la excusa perfecta para pasar ratitos en familia. Una idea, establecer un día de juegos de mesa en casa en los que jugar todos juntos.

6  .INSTRUMENTOS MUSICALES: Hay muchas opciones de instrumentos musicales que regalar a los niños (en casa tenemos de casi todos los tipos); están los típicos de plástico con pilas y luces, y luego están los que hacen al niño “trabajar” y le permiten experimentar sonidos. Aquí os dejo una cesta con varios instrumentos musicales de este tipo que a mí me ha encantado, y que es perfecta para niños de todas las edades.

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7 .BLOQUES DE MADERA: Las construcciones o bloques de madera ayudan a los niños a identificar formas y colores, a desarrollar su motricidad fina, su precisión, su frustración y a jugar con calma y paciencia; además la imaginación nunca tiene fin cuando se trata de construir.

8  .LIGHTBOX: Estamos acostumbrados a ver las “lightbox” como parte de la decoración de adultos, pero es un recurso genial para niños una vez que empiezan el cole. Traen muchas letras y es un recurso estupendo con el que jugar a poner y leer palabras.

9. ARCO IRIS WALDORF: Es un juego de madera, colores y construcción perfecto para fomentar la imaginación de los niños y ayudar en su desarrollo, al igual que os comentaba en el punto de los bloques de madera. Ofrece muchas opciones de juego, montaje y experimentación. Un consejo: deja al niño que juegue libremente y limítate a ejercer como un mero observador; es increíble ver a los niños en esos momentos de experimentación, observarlos y aprender de ellos.

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10  .LIBROS: Los libros son otro recurso imprescindible a la hora de hacer regalos a los niños. Hay millones de ideas y opciones adaptadas a todos los gustos y edades, pero yo os he preparado una selección de cinco títulos con los que vais a acertar seguro:

  • El monstruo de colores, Anna Llenas
  • Pequeño azul y pequeño amarillo, Leo Lionni
  • Colores, Herve Tullet
  • Por cuatro esquinitas de nada, Jerome Ruillier
  • Sopa de calabaza, Helen Cooper

11 .JUGUETES IKEA: Todos los juguetes de Ikea me parecen fantásticos, suelen ser de madera, con colores llamativos y sobretodo educativos. Desde ábacos hasta construcciones, pinturas, disfraces, juguetes para juego simbólico…además su precio suele ser muy bueno. Nosotros tenemos ya unos cuantos, y este año hemos pedido en la carta a los Reyes Magos uno de los más chulos, la cocinita Duktig.

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12 .PRODUCTOS SOLIDARIOS: Hay muchas organizaciones como Unicef, Médicos sin Fronteras, Cruz Roja…que para estas fechas ponen a la venta productos cuyo importe, bien sea parcial o íntegro, va destinado a fines benéficos, algo que siempre es buena opción. Os recomiendo echar un ojo también a las webs 1motivomilrazones y Juegaterapia que colaboran con niños con cáncer. Cualquier ayuda es poca en todos estos casos.

Y hasta aquí mi selección para estas fiestas, y recordar que lo más importante siempre es el tiempo que pasemos juntos. Llevamos un ritmo de vida tan frenético que los días nos pasan sin darnos cuenta, los niños crecen y llegará una edad en la que ya no querrán jugar con nosotros, ni llenarnos de mimos, besos y abrazos; así que como dice el dicho “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” que el tiempo vuela y nuestros hijos crecen, y lo harán de un modo u otro según las experiencias y momentos que nosotros les vayamos aportando.

Disfrutar, jugar, reír y pasar unos días estupendos en familia

 

 

 

Mi parto

Recuerdo cómo se paro mi mundo cuando te ví salir de mí, no había nada ni nadie más allí, sólo tú. Todo comenzó a girar de nuevo cuando te escuché llorar por primera vez tumbadita encima mío, miré a papá, nos sonreímos, nos besamos, y en ese momento nos convertimos en una familia. Lo que había deseado tanto tiempo por fin se hacía realidad, tú, Inés, con la que tanto habíamos soñado por fin estabas con nosotros. El 27 de noviembre a las 10 de la mañana, el día en el que mi corazón se hizo más grande, el momento en el que me sentí plena, la hora en la que me convertía en bimamá: por fin.

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Llevaba mucho tiempo con contracciones, a veces eran sueltas, otras comenzaban con dinámica, pero siempre se terminaban parando. Había tenido que ir tres veces a urgencias entre la semana 33 y la 39 y al final siempre me decían lo mismo: 1-2 cm, cuello blandito y comenzando a borrar; en cualquier momento te pondrás de parto…pero ese momento nunca llegaba. Había echado el tapón en la semana 35 pero eso tampoco había servido para nada. Yo había entrado, sobretodo desde la semana 37 en estado de embarazada desesperada, porque todos los días tenía molestias, dolores y contracciones pero ninguno terminaba de arrancar; y además cuando iba a urgencias todos esos dolores no habían servido para nada porque seguía igual.

El jueves 24 de noviembre mientras dejaba a Álvaro en el cole por la tarde decidí irme a andar mucho rato, caminaba a diario, pero esa tarde me hice 5 km. Me encontraba bien para hacerlo, además tenía ganas de moverme en condiciones, y si eso ayudaba a desencadenar el parto mucho mejor. La verdad que no sé si eso ayudó o no, pero a partir de ahí comenzó todo.

El viernes 25 nos fuimos toda la tarde de compras, me encontré bastante bien, pero eso sumado a mis kilómetros del día anterior debió de ayudar a Inés a terminar de decidirse. Esa misma noche me desperté con contracciones a las 3 de la mañana, estuve caminando por casa pero al final se pararon, así que a las 5 volvía a la cama…El sábado por la mañana seguía con molestias, no sé porqué pero algo me decía que eran diferentes a las que había sentido anteriormente. Recuerdo decirle a mi marido que me sentía rara y que notaba que el parto se acercaba, pero claro a dos días de cumplir las 40 semanas tampoco era algo extraordinario…Así seguí todo el día hasta que a las 20 de la tarde comenzaron las contracciones que ya no se pararon hasta el nacimiento de Inés. Eran fuertecillas pero soportables, y más o menos regulares, notaba dolor en la parte baja del abdomen pero no sentía que se me pusiera la tripa dura como en otras ocasiones, así que llegué a dudar si serían gases o ganas de ir al baño…con mis visitas a urgencias que no habían sido nada ya no sabía que pensar. Tuvimos cena por el cumple de mi tía, y a las 23 de la noche al ver que los dolores seguían sin pasarse pedí a mis padres que se quedaran a Álvaro en su casa a dormir pues presentía que esa noche si seguía así tendríamos que ir a urgencias. Vinimos a casa, sacamos al perro, dimos un paseo, y al ver que no remitían, aún a pesar de no estar segura de si realmente eran contracciones o sólo cólicos, nos fuimos para Zaragoza.

Allí al explorarme me dijeron que ya estaba de casi 3 centímetros (¡aleluya!) y al ponerme monitores me dijeron que sí, que eran contracciones, bastantes además, y que me quedaba ingresada: estaba de parto. Recuerdo mi cara de felicidad cuando salí al pasillo a decirle a mi marido que esta vez sí, que nos quedábamos, que Inés estaba a puntito de nacer.

Los dolores seguían pero eran soportables, yo no me quería sentar ni tumbar por si acaso se paraban las contracciones, pero al final a las 5 de la mañana mi marido me convenció de que teníamos que descansar un poco y decidí tumbarme, incluso me puse el reloj a las 7 de la mañana por si me dormía (ilusa de mí 🙂 ). Por lo visto mi cuerpo no estaba por la labor de dejarme descansar, así que fue tumbarme y comenzon unos dolores super fuertes; pensé que sería por la posición pero probé todas las posturas posibles y aquello no se pasaba. Eran muy regulares (cada 3/4 minutos) y cada vez más fuertes. Recordé a una matrona que me dijo que las contracciones de parto de verdad no me dejarían comer, andar, ni respirar, y pensé en toda la razón que tenía pues cuando me daba aquel dolor era incapaz de moverme ni de pensar en nada más.

Como sabéis había elegido intentar dar a luz sin epidural pero después de mucho rato con aquellos dolores decidí que era el momento de cambiar de opinión. Yo quería un parto consciente, quería disfrutar de él, y así no iba a poder hacerlo, además llevar toda la noche sin descansar tampoco ayudaba mucho a sentirme con fuerzas; así que después de aguantar hora y media decidí llamar a una matrona. No sé su nombre, pero la recordaré siempre como mi ángel de la guarda en el parto, era dulce y agradable, y me trató de maravilla; qué suerte dar con personas así en esos momentos… Me exploró y me dijo que ya estaba de 6 cm, le conté mi cambio de opinión, y le expliqué lo que me pasó en el parto anterior; me dijo que no me preocupara, que iba a hablar con la anestesista y me pondrían la dosis más pequeña posible para intentar que cumpliera con mi plan de parto en todo lo posible.

Tuve suerte también con la anestesista, pues era muy agradable y cumplió lo que le pedí sin dudarlo; me puso una dosis muy pequeña que me permitía mover las piernas y sentir, lo único que me aliviaba era el dolor tan fuerte de aquellas contracciones. Me la pusieron ya de 7 cm, a las 7:30 de la mañana, cuando ya faltaba poquito para conocer a mi princesa.

Todo iba genial, yo estaba tranquila sin dolor fuerte, y feliz de las profesionales que me estaban atendiendo, pero en una de las visitas de la matrona a ver como estaba comenzó mi miedo de nuevo, pues me dijo que a las 9 terminaba su turno y que no le daría tiempo de atender mi parto. Me entró el pánico, pues el cambio de turno con Álvaro fue lo que desembocó todos los problemas. Antes de irse, estando ya de 9 cm me rompió la bolsa; había pedido que no lo hicieran en el plan de parto a no ser que fuera necesario, ella me recomendó hacerlo pues con la epidural las contracciones se estaban volviendo más flojas y menos regulares y yo por supuesto le dí mi consentimiento. Me pidió opinión, me aconsejó, y yo sentí que esta vez sí se me tenía en cuenta, la otra vez era un simple pelele, un muñeco para todos ellos.

Llegó el momento de marcharse y vino la nueva matrona, una vez más tuve suerte porque era un encanto. Sobre las 9:15 sentí muchas ganas de empujar, vinieron a reconocerme y sí, había llegado el momento.

El periodo de expulsivo no tuvo nada que ver esta vez; conmigo sólo había tres personas: la ginecóloga, la matrona, y mi marido; (la otra vez tenía alrededor unas 8 personas, una de ellas subida encima mío haciéndome la maniobra de Kristeller); sentía las contracciones, sentía las ganas de empujar (la otra vez no sentía nada, para mi fue como si me hubieran arrancado a mi hijo de mis entrañas). Esta vez fui yo quien ayudó a Inés a salir, nadie más. Me iban enseñando con un espejo su cabecita, y eso me daba cada vez más ganas de empujar. Me avisaron que llegaba el último empujón y lo hice con todas mis fuerzas; ví salir a Inés de mí, enseguida la pusieron en mi pecho y la pude ver, oler, abrazar. Tardó un ratito en comenzar a llorar, que se me hizo eterno, y cuando comenzó sentí que aquello con lo que había soñado durante tanto tiempo acababa de comenzar.

Esta vez no hubo episiotomía, sólo un pequeño desgarro; esta vez pude disfrutar de mi parto, fui partícipe de él, fui yo la que ayudó a Inés a salir, pude disfrutar de un ambiente tranquilo y agradable, de un trato cordial y respetuoso, pude ver a mi niña salir de mí, pude abrazarla nada más nacer; y pude así poner fin, o mejor dicho punto y aparte a una etapa que había comenzado 29 meses atrás, en el momento en el que habíamos decidido que queríamos aumentar la familia.

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Ahora me siento feliz, y llena de amor; estoy cansada, tengo sueño, pero todo se compensa cuando veo su carita: Inés, 2660 gramos y 48 cm de amor, vuelvo a sentir ese amor incondicional, y a preguntarme cómo es posible que algo tan pequeño pueda despertar en alguien unos sentimientos tan grandes.

Gracias Inés por habernos elegido para ser tu familia, y gracias a todos los profesionales del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa que hicieron posible que pudiera tener mi parto soñado y que Inés llegara al mundo del modo más natural, sencillo y respetuoso posible.

 

 

Mis imprescindibles con la llegada de Inés

Son muchas las cositas que se necesitan con la llegada de un bebé a casa, y sobretodo cuando se trata del primero todos los productos parecen pocos. Con el segundo tienes la experiencia de lo que te ha servido con el mayor, y por tanto no te vuelves tan loco comprando cositas. Por eso, y aunque es muchísimo lo que hay que comprar, os he preparado una selección de los 10 productos que más he usado en estos primeros 15 días de mi princesita.

No me olvido evidentemente de pañales, toallitas, productos para el baño…y elementos como cuna, mini cuna, mochila o fular portabebés…pero he querido hacer una selección un poco más específica de lo usado en estas primeras dos semanas.

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Yo soy muy de comprar online, y durante el embarazo y postparto mucho más, pues me parece algo comodísimo, así que os he preparado esta selección basandome en Mothercare, una tienda que me gusta bastante en cuanto a productos infantiles se refiere. Aquí os dejo mi “ranking” particular:

1- Cojín de lactancia: tanto si das el pecho como si tu peque toma biberón es un básico imprescindible; es muy cómodo, y te salvará de muchos dolores de espalda. Además hay mucha gente que comienza a utilizarlos desde el embarazo. Están los largos y grandotes que son adaptables a todas las posturas, y los que tienen forma de C. El que yo uso es de estos últimos y estoy encantada con él.

2- Mantita o arrullo: es cierto que en casa normalmente todos tenemos la calefacción puesta, pero aún así a mí siempre me gusta tener a mano una pequeña manta o arrullo con el que poder tapar a Inés cuando se despierta, mientras la tengo en brazos, al pecho…Dentro de casa suelo usar arrullos finitos o muselinas, y si salimos a la calle siempre llevo encima alguna manta más gordita.

3- Bolso maternal: otro must have de las nuevas mamis, el bolso maternal. Imprescindible siempre que salgas de casa, pues son tantas las cosas que hay que llevar encima que es imposible llevarlas en nuestro bolso personal. Lo mejor es uno que podamos adaptar al carro y a la vez llevar colgado cuando salgamos con el coche, el portabebés…

4- Hamaca: con Álvaro no la usamos mucho; no le gustaba y solíamos terminar llevándolo en brazos todo el tiempo. Por suerte a Inés sí le gusta, le ponemos el balanceo del columpio y se suele quedar dormidita. Es muy pequeña y no me gusta abusar de la hamaquita pero en momentos como las comidas o las cenas…nos viene genial. Por cierto, aprovecho y os dejo un truco…si ponéis la hamaquita en la cocina podéis encender un ratito la campana extractora; emite ruido blanco que es similar al sonido que los bebés escuchan en el útero de la madre, y les suele calmar cuando están nervioso. Álvaro se calmaba así cuando estaba inquieto y con Inés de momento también nos funciona.

5- Bodies: no os recomiendo comprar mucha ropa de recién nacido, es mejor esperar pues la gente suele regalaros bastante, y comprar según se vaya necesitando pues sino se os quedará mucha ropa sin estrenar. Eso sí, en bodies no escatiméis porque al principio usareis muchísimos; tener en cuenta el cambio diario de body, y a eso sumar algún pequeño escape de pis, caca, alguna bocada…hay días que podéis necesitar hasta tres o cuatro diferentes.

6- Pijamas: al igual que con los bodies creo que no hay que escatimar en pijamas. Podéis necesitar un par al día si ocurre alguno de los “accidentes” que os comentaba antes, y además podéis usarlos también como ropa normal pues van muy cómodos y hay pijamitas preciosos con los que los peques están ideales. Yo entre semana llevo a Inés con pijamitas casi todos los días, así que entre los de “diario” y los de dormir he tenido que hacerme con unos cuantos.

7- Baberos: importantísimos también para las tomas diarias, yo por lo menos los uso en todas ellas, y si en alguna se me olvida tengo que terminar cambiando de ropa a la peque.

8- Esterilizador de biberones: hay gente que no esteriliza las cosas, o que las lava directamente en el lavavajillas…yo me acostumbré a esterilizar con Álvaro y así lo estoy haciendo ahora con Inés. Durante el día voy poniendo las cositas en agua caliente con jabón, y por la noche lo esterilizo todo junto. No estoy esterilizando continuamente como hacía con Álvaro, pero hacerlo una vez al día sí que me parece importante, además sólo se necesita un microondas y en 6 minutos está listo. Aunque los peques tomen pecho también solemos tener cosas que esterilizar, por ejemplo el sacaleches, por lo que siempre está bien tener un esterilizador a mano estemos llevando a cabo un tipo de lactancia u otra.

9- Camiseta de lactancia: si das a luz en invierno, y te decantas por la lactancia materna tienes un problema en cuanto a ropa se refiere, pues la mayoría de las cosas que tenemos son cerradas y nos tenemos que “desnudar” enteras para amamantar a los peques. En verano es más sencillo, pero con el frio es mejor ponernos las cosas fáciles. Es cierto que la ropa de lactancia es carísima, y además suele ser bastante fea; así que yo he optado por alguna camiseta más bonita y económica que he encontrado, y además me he comprado camisas o camisetas abiertas en tiendas que suelo visitar habitualmente, como son Zara o Stradivarius.

10- Sujetador de lactancia para dormir: si damos el pecho está claro que los sujetadores de lactancia son necesarios, pero a mí me ha surgido una necesidad con la que no había contado: el sujetador para dormir. Siempre he dormido sin nada, pero dando el pecho esto me resulta imposible, tanto por el dolor de los pechos como por “gotear” si la peque duerme más de la cuenta y nos pasamos el rato de la toma. El problema es que los sujetadores que llevo a diario me molestan mucho para dormir, así que he comprado unos especiales para ello y me encuentro muchísimo más cómoda.

Y hasta aquí mi pequeña selección de básicos para los primeros días, ya sólo me queda recomendaros un buen anti ojeras, que las primeras semanas lo vais a necesitar seguro 😉 .

¿Coincidís conmigo en estos imprescindibles o tenéis alguno que quitar o añadir? Como siempre me encantará conocer vuestras experiencias y opiniones. Espero que os resulte útil este post y estad atentos pues en el próximo os contaré por fin mi parto.