Uno de los aspectos que tratamos en el Taller de Disciplina Positiva fue la importancia de cuidarnos, y es que si no nos cuidamos estamos descuidando todo lo que nos rodea.

¿Habéis observado como reaccionamos de un modo diferente al mismo comportamiento dependiendo de que nos encontremos de un humor u otro? por ejemplo que el niño tire el vaso del agua al suelo:

– un viernes, después de trabajar, cuando a pesar de estar cansados tenemos todo el fin de semana esperándonos para descansar (cariño, ten cuidado, venga vamos a limpiarlo juntos que no pasa nada)

– un lunes, después de un mal día en el trabajo y con una semana dura todavía por delante (pero bueno, te he dicho mil veces que tengas cuidado, ves lo que has hecho, mamá está muy enfadada)

Son sólo unos ejemplos, pero estoy segura de que nos hacen recordar más de un momento en casa.

Con la llegada de los peques a nuestras vidas nos olvidamos de todo: de nosotros, de la pareja…y sólo existen ellos (pues sin duda son lo mejor de nuestras vidas), pero es cierto que nosotros somos igual de importantes, porque si no nos cuidamos nadie lo hará, y porque si nosotros estamos bien podremos tratar a nuestro hijo del modo que se merece, dedicarle un tiempo de calidad y disfrutar plenamente de cada segundo que pasemos juntos.

Para ello en casa hemos comenzado a hacer unos “planes de obligatorio cumplimiento”, que son algo tan sencillo como apuntar los domingos en un papel nuestros objetivos de cuidado para la semana. Elegimos un día para realizar cada uno de ellos, y no sirven excusas para no cumplirlos. Estos objetivos están divididos en cuatro partes:

Algo que hace mamá sola: por ejemplo un baño relajante, hacer deporte, salir a pasear, leer un rato…

Algo que hace papá solo: ir a jugar un partido de futbol, tocar la guitarra, correr en bici…

Algo que hacemos en familia los tres juntos: un taller de cocina, de pintura, una excursión…

Algo que hacemos en pareja: una salida al cine, a dar un paseo, a bailar, organizar una cena romántica en casa, dedicarnos un tiempo sólo para hablar sin televisión de por medio…

Todo es cuestión de organizarse y de priorizar, pues desde luego en mi caso si algo me importa son ellos.

A veces nos agobiamos por limpiar, ordenar, recoger, y el tiempo que tenemos para dedicarnos unos a otros lo estamos utilizando constantemente en otras cosas materiales.

Os dejo con una frase que me gusta mucho y con la que seguro os sentís identificados: “Mi casa no está desordenada, está decorada por mi hijo” y añado otra muy importante: “al que no le guste, que no mire”, jejeje.

Así que a cuidaros, daros mucho cariño, y como siempre a ser felices.

 

 

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