Una semana después del atentado de Barcelona puedo decir que, ante el terrorismo, he perdido la esperanza; y no por los individuos que causan estas masacres, sino por el resto del mundo. Debería guardarse de algún modo el sentimiento de las dos horas posteriores al atentado, ese de pena real por las personas que lo han sufrido, ese de unión con las víctimas sea cual sea su raza o religión; pero la cruda realidad es que ese sentimiento se evapora, y da lugar al del mundo real en el que vivimos, el de muchos humanos podridos por dentro.

Leí una carta de una educadora social que había estado con algunos de los causantes del atentado, ella abría su corazón, decía que no entendía como aquellos jóvenes habían llegado a esto si eran personas aparentemente buenas y responsables…pues la criticaban, algunos incluso le echaban la culpa porque “seguro que les intentaba enseñar catalán en vez de hacer su trabajo; venga por favor, yo la entiendo perfectamente, porque debe causar una gran impotencia pensar que has puesto tu granito de arena con esos chicos, creer que van a tener grandes futuros, y ver que acaban así.

Leí una carta de un señor que criticaba muchas cosas, pero una de las que más me llamó la atención es que se dirigía a la comunidad musulmana diciendo que ellos veían lo que ocurría, que sabían quienes eran los que estaban siendo captados para estos fines y no hacían nada. En realidad la mayoría de las veces ni los propios padres de estos chicos saben lo que ocurre, ¿y el resto de los musulmanes sí?. No son niños a los que en casa les han educado así, son jóvenes captados para ello, jóvenes vulnerables a los que les comen la cabeza, sus padres no están felices por ello. ¿Acaso nuestros hijos están libres de que alguien les coma la cabeza algún día y les haga entrar en una secta?

Aquí, los que de verdad saben los que ocurre en esos niveles son, como siempre, los de arriba, los gobiernos que comercializan con estos países, los que les proporcionan las armas, los que sí conocen nombres de esos que están al frente de estas organizaciones terroristas, los que como siempre no hacen nada más que utilizar cualquier situación para meter la política por medio, para criticarse unos a otros como niños de patio de colegio, porque en sus casas todos están muy seguros y tranquilos, mientras nosotros tenemos que vivir con las consecuencias de sus actos. Y no me refiero a un partido en especial, me refiero a todos, para mí son todos iguales, de un modo u otro, cuando llegan a lo más alto ya sólo actúan por el propio interés.

Leí también una noticia en la que se criticaba al portavoz de los Mossos por responder a una pregunta en catalán, el representante de un cuerpo de seguridad que ha hecho todo lo posible estos días porque los atentados no fueran más allá, un cuerpo que pone en peligro su vida para salvar la de los demás, pero sí, desde luego, lo más importante es que haya respondido a una pregunta en catalán. Hay mucha gente que es del Barça sin vivir en Barcelona, y no dejan de ser aficionados cuando los jugadores dan entrevistas en catalán; hay mucha gente que sigue a actores españoles que ahora viven en Usa y no dejan de admirarlos porque respondan a una pregunta en inglés…

He leído también comentarios de personas (por llamarles de algún modo) que decían auténticas barbaridades respecto a los catalanes, como por ejemplo que tenían que haberlos matado a todos…y luego decimos que tenemos miedo del mundo que vamos a dejar a nuestros hijos, y yo me pregunto si tengo miedo por esos cuatro locos que cometen los atentados o por el resto del mundo.
Al final cada uno es responsable de lo que pasa en su casa, no podemos mirar más allá, pero en nuestras manos está educar a nuestros hijos en el respeto y la tolerancia, para que el día de mañana puedan ser unos adultos que pongan su granito de arena en este mundo (igual que podemos ir poniéndolo nosotros ahora), y la verdad, lo veo difícil con todos esos ejemplos que les estamos dando.

Decimos que queremos que nuestros hijos vivan en un mundo mejor y desde pequeños los estamos educando para competir, los comparamos con otros, criticamos a otras personas en su presencia, lo que les hace pensar que es algo normal. Muchos padres ven como sus hijos pegan, insultan, o tratan mal a otros niños y no hacen nada para evitarlo, esos niños que hoy tienen 4 años llegarán a tener 20 y entonces se pretenderá hacer algo para evitarlo, siempre cuando ya es tarde, entonces ya no sirven las lamentaciones.

Mi hijo va al colegio con niños de otras razas o religiones, pero para él no son “moros”, o “gitanos”, o “negros”, para él son niños con nombres y apellidos, niños igual que él. Si en casa él no escucha ciertos términos despectivos, no puede utilizarlos después, pues serán palabras que ni siquiera sabrá que existen; y si las escucha en algún lugar y las comienza a utilizar (igual que ocurre con las palabrotas) dependerá de nosotros, como sus padres, explicarle si puede usarlas o no. Un niño de 5 años no sabe lo que está bien o lo que está mal, pero los que sí lo saben son sus padres, y es su responsabilidad enseñárselo. Y he dicho sus padres, no sus profesores, porque el colegio es un complemento, una ayuda para su enseñanza, pero no un lugar para educar, la educación se proporciona en casa.
No sé lo que mis hijos serán el día de mañana, lo que sí sé es que dependerá en gran parte de la educación que reciban ahora cuando son pequeños. Si todos ponemos nuestro granito de arena, si plantamos esas pequeñas semillas de respeto, tolerancia y bondad en nuestros hijos, es posible que en unos años sí sean de verdad más los “buenos” que los “malos” y que entonces esos cuatro locos ya no tengan nada que hacer.

21034709_1269987283128463_9023241692860182933_n

* Este texto ha sido publicado en mis redes sociales (Facebook e Instagram), pero no quería perderlo con el tiempo. Quiero que quede constancia de él aquí para siempre, porque es lo que pienso y siento después de todo lo que estoy leyendo y viendo estos días… Como siempre los medios de comunicación hacen mucho por mostrar sólo lo malo, o lo que pueda ocasionar enfrentamientos…Confío en que algún día todo esto cambie, y como decía antes, los buenos, por fin, puedan estar por encima de los malos para siempre.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Share This