Esta es una pregunta que muchos padres se hacen: ¿Es beneficioso que mis hijos aprendan inglés desde bebés?

En mi caso tengo la respuesta clarísima: sí. Los niños, durante sus primeros años de vida, aprenden a un ritmo vertiginoso, sin darse cuenta, y como padres, debemos aprovechar durante esos primeros años para transmitirles, a modo de juego, conocimientos que les resultarán útiles en su vida adulta.

Uno de esos conocimientos que yo considero tan importantes, es el de los idiomas, y en este caso el inglés. Estudiamos durante años en el colegio y el instituto, para luego salir al extranjero y no poder entendernos con nadie; así que después de tanto tiempo de estudio, nos toca gastarnos un dineral en masters, academias, o intercambios.

 

 

En mi caso, viajé durante tres veranos a diferentes países durante un mes cada uno de ellos: Inglaterra, Estados Unidos e Irlanda, y esas experiencias fueron las que realmente me permitieron tener el nivel de inglés “decente” que hoy en día tengo. Estar en contacto con personas nativas es primordial para aprender el inglés de una manera correcta y fluida.

Cuando los niños son pequeños tenemos dos opciones principales de permitirles este contacto: traer a casa una Au Pair durante una temporada, o llevarlos a actividades con profesores nativos, que seguro encontráis en vuestra ciudad.

Hace unas semanas descubrí en mi ciudad, Zaragoza, un proyecto llamado Stepping Stones, que realizan dentro de la academia Hábitos de Estudio, el cual permite a los niños este contacto durante sus primeros años de vida. Steppings Stones es un método por el que, a modo de juego, los niños están en contacto con una persona nativa durante hora y media cada día, y gracias al cual van familiarizándose con el idioma sin darse apenas cuenta.

 

 

Me gustó tanto la idea, que contacté con su Directora y creadora, Silvia, para que me contara más sobre el tema, y para que, de paso, nos dejara algunos consejos sobre el aprendizaje del idioma en edades tempranas. Esto es lo que me contó:

 

Silvia, ¿Cómo surgió la idea de montar Hábitos de Estudio y cuánto tiempo lleva en marcha este proyecto?

“La idea de montar Hábitos de Estudio surge en 2012, cuando después de los golpes de la crisis sobretodo en el ámbito de la construcción, que es donde yo estaba como ingeniera industrial, decido reinventarme y dedicarme a lo que descubrí como mi verdadera pasión, la enseñanza. Lo primero de todo hago un máster y no tardo mucho en darme cuenta de que me gustaría montar mi propio negocio. Cursos de emprendedora, mucho leer y mucho aprender y con el gran apoyo de mi marido, monto Hábitos de Estudio en Agosto de 2013.

 

 

¿Cómo surge la idea de crear el Proyecto Stepping Stones?

Stepping Stones surge después de varios proyectos e ideas en mi cabeza y sobretodo tras la conversación con Mardi, una amiga americana por entonces afincada en Zaragoza. Ella se ha dedicado siempre a asesorar a guarderías y ayuntamientos americanos acerca de la educación de los niños. Entre eso, el hecho de ser nativa, y mi interés por que los niños descubran el inglés desde bien pequeñitos, surge Stepping Stones.

La mezcla de ideas acerca de la importancia de acercar los idiomas al cerebro del niño a muy temprana edad, la investigación y lecturas sobre la constatada eficacia de ello, el interés por métodos de educación respetuosos con los ritmos de los niños, el amor por los entornos naturales, y las ganas de crear algo que aún no existía en Zaragoza, es lo que hace que en Octubre de 2017 de comienzo la andadura de Stepping Stones.

 

¿Podrías dejarnos algún consejo para que los niños vayan aprendiendo inglés sin darse cuenta desde que son pequeñitos?

En primer lugar: pasar tiempo diario en un ambiente nativo. Se que es difícil, pero es lógicamente la mejor manera. Bien sea una guardería, una amiga nativa, o lo que ahora se está poniendo muy de moda como es tener una au pair, es un acercamiento al idioma asegurado. Claro está, siempre que la persona nativa ponga de su parte. No vale todo.

En segundo, y partiendo de la base de que la tele no educa, otra pequeña idea para acercarnos al inglés sería ver dibujos o canciones en inglés, pero siempre. Si vemos Peppa Pig en inglés, tratar de que sea siempre así. Por supuesto si se está en casa de alguien o hay más niños, no podemos decidir, pero en casa, siempre en inglés. Esto también es muy difiíil, por eso hay que hacerlo desde bien pequeños. La poquísima televisión que tiene que ver un niño de por ejemplo dos años, tratar de ponerla desde el primer día en inglés. Así será algo habitual. Por supuesto hay que verla con ellos y demostrar el mismo interés que si estuviera en español. Tiene que ser algo normal para toda la familia.

Y para terminar un contraconsejo: si no tenemos un buen inglés, nuestra pronunciación no es buena o simplemente el inglés no es lo nuestro, una de dos, o nos formamos para ello, o soy partidaria de evitar hablarle en inglés al niño.

No comparto la idea de algo es algo, tristemente la pronunciación de la mayoría de nosotros no es correcta. Y los niños con uno, dos o tres años, son auténticas esponjas que van a captar con detalle los sonidos que emitamos, así que mejor, que lo aprendan de alguien que pronuncie muy bien.”

 

 

Personalmente, estoy totalmente de acuerdo con estos tres consejos que compartió conmigo Silvia.

¿Y vosotros, qué opinión tenéis acerca del inglés (o los idiomas en general) durante los primeros años de vida?

 

 

*Todas las fotos del post son de Stepping Stones, si queréis más información deciros que se encuentran en el barrio de Valdespartera en Zaragoza, y que podéis contactarles por email en info@habitosdestudio.com o por teléfono en el 976934763

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